3 deseos

Si, no voy a negarlo, también soy un consumista, también deseo esos lujos que nos repetimos constantemente que lo valemos, como en los comerciales. Si tuviera el dinero, probablemente no dudaría en comprar cualquiera de estas siguientes cosas:

El primero será una silla Herman Miller Mirra. Para alguien que se la pasa una gran parte de su tiempo sentado frente al monitor, una de estas joyitas sería un excelente complemento. Aunque pensándolo bien, probablemente me volvería mas antisocial. Con un precio aproximado de 500 dólares en el vecino país del norte, realmente no es ninguna baratija, estoy seguro que aquí en nuestro país no se ha de vender por menos del doble de esa cantidad. Así es, como los más listos entre ustedes no han dudado en inferir, heh descubierto que hay una distribuidora de Herman Miller en México. Como no deseo promover su consumismo, mejor vayan a preguntarle al tío google donde la encuentran.

El segundo es un HTC Touch Pro. Probablemente uno de los sueños húmedos tecnofílicos más generalizados en este país, donde millones de personas tienen un teléfono celular, es tener un Iphone. Todo el que me conozca sabe que que no soy fan de la marca. Para aquellos que buscamos siempre una alternativa, HTC provee algunas de las mejores. Aunque también son de las mas caras. El G1 (alias HTC Dream) es una buena variante de ese concepto y Android es bastante atractivo, pero la verdad, mientras no haya la posiblidad de una version CDMA del Dream, o bien permitan Instalar Android en los otros smartphones de HTC que hoy usan Windows Mobile Profesional, pues supongo que me tendría que “resignar” al HT Touch Pro tal y como es.

El tercer deseo es doble. La verdad, si pudiera, compraba ambos, ya que decidir entre cualquiera de estos dos dispositivos sería una agonía para mí (ya lo fue de hecho, y no pudo realizarse ;P). Por un lado es el Cowon D2 y por el otro un Samsung P2. Ambos reproductores personales con excelentes características e interfase táctil, el Cowon con posibilidad de expander capacidad con tarjetas de memoria como ventaja, y el P2 con soporte a bluetooth como su as bajo la manga.

Ahí los tienen, esos objetos realmente pondrían una sonrisa de satisfacción en mi cara si los tuviera en mi posesión y les aseguro que no sentiría ni un solo gramo de culpa por poseerlos mientras el mundo se continúa deshaciendo en pedacitos ;).

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